Historia del azafrán en hebra

El azafrán en hebra, como todo producto en especias que se ha cultivado y cosechado para aderezar los platos y otras cosas, tiene su historia y hoy vamos a contaros cuál es. Seguro que te vas a sorprender.

Orígenes del azafrán

Su etimología procede del árabe zahafarn, la cual proviene, a su vez, del persa safra (amarillo).

Fue cultivado en sus orígenes en Cicilia, región del sur de Turquía, y más específicamente, en una localidad denominada Corycus.

Desde entonces, su cultivo y comercialización ha estado en todas las civilizaciones puesto que ha sido un producto muy valorado. Se llegó a cultivar en Mesopotamia y Persia, donde era usado como tinte, medicamento, perfume, condimento y afrodisíaco.

Como dato curioso, fue en Persia donde se comenzó a usar en combinación con el arroz, empleándose posteriormente en zonas como China e India.

Azafrán en España

Esta especia fue introducida en España por los árabes entre los s. VIII-X y convirtiéndose en un condimento de vital importancia en la cocina hispanoárabe. Posteriormente, su uso se extendió a Francia y Alemania, hasta llegar a Inglaterra en el s. XIV.

El cultivo en nuestro país comenzó en Castilla, intentando su posterior plantación en Nueva España, más exactos en la provincia de Tlaxcala. En Francia se cosechó en Gâtinais y en Inglaterra en Essex.

Gracias al azafrán no sólo se obtuvieron excelentes platos, sino también se llegaron a crear prósperas rutas comerciales y dio mucho beneficio a aquellos lugares que optaron por cultivarlo.